La creatividad de un artista (Ron Arad), unida a la tecnología de una gran empresa, dan vida a un proyecto de librería realizado a escala industrial y que por derecho se puede considerar como el más revolucionario hasta ahora: Bookworm, la librería flexible. Disponible en tres longitudes y varios acabados, bookworm se caracteriza por una serie de soportes apoyalibros. Bookworm combina flexibilidad y alta resistencia , permitiendo una carga de aproximadamente 10 kg. por soporte. Se aconseja fijar la estantería en la pared siguiendo formas curvilíneas para tensar el material y aumentar su resistencia de carga.